Dos grandes personajes policiales en pantalla
Dos famosos personajes de la literatura policial han saltado a series televisivas que están entre las más vistas en este momento en las plataformas de streaming. El primero es Harry Hole, detective de las novelas del escritor noruego Jo Nesbø, que actualmente es el autor más famoso y vendido de su país. Su especialidad es una tradición nacional y regional, el thriller policiaco nórdico. La segunda es Kay Scarpetta, la médico forense investigadora creada por otra famosa escritora, Patricia Cornwell, considerada la mayor autora del género negro de Estados Unidos.
Harry Hole aparece en la serie noruega del mismo nombre (“Harry Hole”) que se encuentra en Netflix. La primera temporada se basa en el libro de Nesbø “La estrella del diablo” y es –diría que casi como de costumbre– una investigación sobre un criminal en serie. Además de los reglamentarios asesinatos de mujeres que tienen un “significado” colectivo, en los que el desconocido criminal deja un conjunto de pistas simbólicas que deben ser descifradas por el detective, tenemos también un grupo clandestino fascista dentro de la Policía noruega que se dedica a contrabandear armas y venderlas a las pandillas para justificar que el gobierno llegue a autorizar que los policías lleven armas en el trabajo. Un aspecto de la trama que debe de resultar incomprensible para la audiencia estadounidense.
Lo mejor de la serie es, como en las novelas, el personaje protagónico mismo, bien interpretado por Tobias Santelmann, cuyo rostro le resultará familiar al espectador boliviano porque ha participado en varias superproducciones internacionales, como por ejemplo la serie “El último reino”. Hole busca redimirse de un alcoholismo que expresa su espíritu autodestructivo, es un hombre atribulado pero con una capacidad deductiva superior y una honestidad a prueba de balas.
Aunque la problemática que se presenta resulta clavadamente nórdica y, por tanto, algo ingenua para el espectador latinoamericano (difícil imaginar a un asesino que deje ¡un diamante! con forma de estrella en el cuerpo de sus víctimas, por ejemplo), la dinámica de la historia, halada por la pelea entre Hole y su colega Tom Waaler (encarnado por el guapo Joel Kinnaman), hace difícil abandonar la serie. Igual que en los libros de Nesbø, todo es tan genérico que uno no logra entretenerse sin sentir cierta culpabilidad, pero al final se entretiene nomás.
Amazon Prime tiró la casa por la ventana en la serie “Scarpetta”, pues puso como actrices protagónicas a nadie menos que a Nicole Kidman y Jamie Lee Curtis, famosísimas y ganadoras de sendos Oscar. La primera interpreta a la forense designada en el título, que se enfrenta a un nuevo caso tras retornar a su viejo puesto de investigadora. Se trata de un caso relacionado con su pasado, por lo que la trama se desarrolla en dos planos temporales distintos que se presentan alternativamente.
La complejidad así creada, no muy bien trabajada a mi juicio, y el personaje exagerado que compone la segunda actriz que mencioné, Lee Curtis, es decir, el de la hermana histérica y rica de Scarpetta, estas dos cosas me provocaron dificultades para tragarme la serie. Con perdón, debo decir que Lee Curtis me pareció totalmente impostada e inverosímil.
A ver si ustedes tienen más suerte en el visionado de “Scarpetta”. Para que nadie se llame a engaño, debo decir que ya había tenido idéntica respuesta a los libros de Cornwell, quizá porque mezclan el relato policial con temas psicológico-familiares. Nunca he podido terminarlos.
